Publicamos una artículo de opinión enviado por Gabriel Cara Rodríguez, colaborador independiente de IU Roquetas, sobre los incendios de las plantas de tratamiento de residuos agrícolas.

¿Nos da miedo la verdad? Las legañas y la Comarca del Poniente Almeriense, LA RUINA DE SU HABITABILIDAD POR LA CONTAMINACIÓN, Y EL DETERIORO IRREVERSIBLE DE SUS RECURSOS NATURALES.

¿Tan necesitados estamos de mantener el estado económico “pujante”individual, en el antiguo Campo de Dalías y Baja Alpujarra almeriense?, que seguimos comulgando con la desafortunada dinámica de los hechos, gravísimos, y de consecuencias irreparables para la salud y el futuro vivir de las personas en este campo de plástico.

Quizá ha llegado el momento de plantarse y hablar claro, sin tapujos, la agricultura intensiva de la comarca del poniente almeriense tiene más sombras que luces.

Pocas luces como parece que tenemos los habitantes de la comarca y nuestros dirigentes, que controlan desde la capital, Almería, y Sevilla, con sus políticos, y sus gestores institucionales que no alumbran mucho más, ¿a quién creemos que engañamos?, a nadie, solo a nosotros mismos, nuestros hijos, familias y amigos.

Cuando se produce una nube tóxica, se evacuan las poblaciones afectadas, se hacen manifestaciones en contra de estas agresiones programadas contra las personas, las autoridades de los pueblos afectados se presentan en la prensa y en los juzgados para impedir que vuelva a suceder, se cierran estas empresas, y se cesan las actividades que generan los residuos, hasta que no se solucione “el que hacer con estos residuos contaminantes”.

¿Podemos parar nuestra agricultura generadora de estos residuos, mientras las administraciones locales y autonómicas no garanticen un tratamiento adecuado de los residuos de esta industria agrícola?. Qué le contamos a los agricultores en ese caso, despues de tanta reunión, fotos en los periódicos inaugurando plantas fantasmas incontroladas, y que jamas han reciclado nada, sin embargo estas plantas de reciclaje si han conseguido subvenciones y también cobrado tasas por recogida, depósito y falso reciclaje a los agricultores.

El Campo de Dalías ha ardido por los cuatro costados este año de 2010, el fuego ha puesto en el aire toneladas de residuos tóxicos acumulados durante dos años, hoy 7 de septiembre de 2010, el aire de nuevo es irrespirable.

El intenso viento de Poniente ha esparcido a todo su sotavento miles de toneladas de cenizas en suspensión, con una nube de partículas distribuida en forma de pluma que ha cegado todo a su paso, la visión y la respiración se ha vuelto hoy fatigosa para todas las familias afectadas. Desde el punto del incendio, detras del Hospital de Poniente, todo ha sido barrido por el humo, La Mojonera, Cortijos de Marín, parte de Vícar, desde Las Marinas, pasando por Roquetas, hasta llegar al Parador, Aguadulce y Almería; hoy a diferencia de otros incendios de este verano, el humo era más denso, más negro, y ha llegado a una altura increible, pareciéndose a una gran nube tropical por sus dimensiones.

Alguien tendrá que salir y decir qué pasa, por favor que le digan a los bomberos del Poniente porqué tienen que callar y trabajar para nada, hoy se apaga y mañana por la mañana otra vez se le pega fuego ha otra planta distinta, y cada dos años nos sentamos en una piedra ha esperar que vuelva a arder.

Queremos ver hoy a todos los alcaldes de los municipios afectados, del PAL, PP y del PSOE, junto con los responsables de salud y medio ambiente de la Junta de Andalucía, visitando los incendios y hablando con sus vecinos afectados por crisis respiratorias, anunciándoles que jamas volveran a mentir, y que no hay voluntad ni quizá técnicas capaces de reciclar esta barbaridad de residuos que genera nuestra agricultura.

¿Donde están los biogeneradores de energía que transforman las matas de invernadero en electricidad, donde estan los miles de sacos de compost, “limpio”,que se supone han generado estas plantas, y los procesos de limpieza de garrafas, cuantos envases se reciclan realmente, cuantos viajes han dado los técnicos de los ayuntamientos y medio ambiente al extranjero para visitar plantas en otros paises, cuantas dietas han consumido nuestros concejales en veinte años de viajes, comidas, reuniones, estudios y proyectos fantasmas?.

Solo basta mirar las fotos de los periódicos para saber que se hace con los residuos un año tras otro en el desaparecido Campo de Dalías, podemos observar lo de siempre, filas de camiones de basura o de áridos cargados de residuos de todo tipo junto a tractores que entierran la mezcla como pueden, en socavones que arden, huelen, y acechan el futuro. Las fotos antiguas de los periódicos atestiguan también que ocurrió con otros “hoyos”similares a la balsa del sapo, fueron enterradas miles de toneladas de residuos vegetales mezclados con basuras domésticas y aguas residuales de El Ejido.

Para no aburriros otro día os cuento como se ensucian de excrementos las playas del Poniente por falta de depuración de sus aguas residuales, quizá es por eso que no dimite nadie, con tanta suciedad “vuelven las legañas” que no dejan a los responsables de este posible crimen contra la humanidad, abrir los ojos para mirar las fotos de los periódicos.


One Comment on “Las legañas del Poniente”

  1. Jesús Marín says:

    Este asunto de los malos olores a quemado en Roquetas es algo que me toca mucho, desde pequeño. Cada vez que salía de Roquetas hacia la montaña y volvía a bajar, siempre estaba la misma peste.

    Cuando fuí a estudiar fuera, siempre que volvía en vacaciones se me congestionaba la naríz y la garganta, y nada más coger la carretera hacia la sierra, todos mis síntomas desaparecían por arte de magia.

    Y ahora que vivo aquí todo el año sigo viendo cómo esta pesadilla nunca acaba.

    Para el turismo, entre el problema de las playas y ahora esto… menuda imagen que se está dando, se está jugando con algo de vital importancia para la economía local cómo es la calidad del aire y el agua.

    Pero es que estos incendios no sólo se dan a gran escala, sino también continuamente a pequeña escala en cualquier barrio con invernaderos cerca cómo Buenavista, o las Lomas o casi toda Roquetas. Y es que uno no sabe ya si llamar a la policía para denunciarlo o si será una mera pérdida de tiempo.

    En cada “San Juan” y en cada Moraga, siempre se repite la misma historia; un par de días en los que los invernaderos aprovechan para quemar todo su arsenal y que se camufle con los humos de la playa.

    Esto no puede continuar así si no queremos acabar teniendo una población llena de alergias y problemas respiratorios.

    Me pregunto dónde y cómo duerme la gente que hace estas cosas.

    Y cómo no basta con contaminar el cielo y la tierra, ya sólo nos faltaba el problema en las playas…

    ¡UNA SOLUCIÓN YA POR FAVOR!