IU Roquetas lamenta que el alcalde Gabriel Amat no ofrezca ninguna solución al tema de las cargas a pagar por los pequeños propietarios de Las Salinas. Recurrir a la esperanza de una nueva burbuja inmobiliaria es un acto de irresponsabilidad política que debe ser respondido con todas las alegaciones necesarias de propietarios, vecinos y colectivos comprometidos con la sostenibilidad económica y medioambiental de nuestro municipio.

El candidato a la alcaldía y coordinador local de IU, Ricardo Fernández, ha valorado las declaraciones efectuadas hoy por el primer edil sobre el proyecto de reparcelación de Las Salinas (Z-SAL-01), en el marco del creciente desconcierto por parte de los pequeños propietarios antes las elevadas sumas a pagar en concepto de cargas de la urbanización. El candidato ha querido recordar el nerviosismo patente en el primer edil que le ha llevado, a la salida del último pleno, a advertirle de muy malas maneras con acudir a los tribunales por lo revelado sobre el reparto y las cargas de esta urbanización.

En concordancia con lo denunciado por nuestra formación en días pasados, el alcalde no pudo dar solución alguna a la incógnita sobre cómo se financiarán los más de 197 millones de euros que costará esta urbanización. Si bien ha intentado rebajar, de una forma muy poco rigurosa, esa cifra y proponer como paliativo la posible demora de dos años para el inicio de las obras. Denunciamos el intento de crear confusión por parte del alcalde sobre los 40 millones de euros que dice “reinvertirá” en la Urbanización, ya que se trata de una suma que difícilmente podrá ser usada para bajar los costes de las obras e indemnizaciones, al ser patrimonio público de suelo.

Sobre este último punto queremos advertir que la aprobación de la reparcelación no es ningún paso previo menor, sino el momento en que se escrituran las fincas resultantes con carácter definitivo. Estas nuevas propiedades comenzarán a tributar como urbanas tanto ante Catastro como ante la Agencia Tributaria, sumando una carga más a los propietarios.

Entendemos como un acto de suma irresponsabilidad por parte de Gabriel Amat el abandonar a los vecinos afectados a la espera de un improbable resurgimiento de la burbuja inmobiliaria. Burbuja, por otro lado, que nos ha llevado justamente a esta situación de crisis total y que no se presenta así como la mejor alternativa para reactivar nuestra economía.

Desde IU Roquetas valoramos el haber logrado finalmente la publicación en internet del proyecto de reparcelación, que permitirá a los pequeños propietarios informarse correctamente de sus derechos y deberes urbanísticos, y así poder presentar las alegaciones que consideren antes del 21 de febrero. Es de crucial importancia realizarlas en tiempo, forma y número, por lo que volvemos a animar a los afectados a asociarse para así unir fuerzas. Buscar una solución individualmente, como ha propuesto Amat, solo conducirá a la pérdida de capacidad de negociación de todo el colectivo.

En la participación y movilización de todos está la posibilidad de paralizar esta macro urbanización insostenible y buscar otras alternativas para pagar adecuadamente el suelo de la autovía y demás Sistemas Generales.


2 Comments on “Gabriel Amat no ofrece soluciones e intenta confundir a los pequeños propietarios de Las Salinas”

  1. Luis says:

    Otra de las tantas MANIPULACIONES Y CHORIZADAS a las que nos tienen acostumbrados. Curiosamente en sus declaraciones aseguraba que «Amat no tiene ningun interes económico en las Salinas». ¿Por que se habrá dado por aludido?, todos sabemos que no es así, desde Predios Del Sureste, pasando por su sobrino Francisco Javier Amat.
    Las Salinas ha sido el «niño bonito» de D. Gabriel, sus familiares y amigos-socios.
    Si los futuros perjudicados no se constituyen en asociación, para defender unanimemente sus intereses, des pues que no lloren que no se arrepientan, llegaran tarde y las consecuencias para ellos, seran inevitables, tiempo al tiempo.

  2. Ali Baba y los 40 Ladrones says:

    ((Está claro que a Amat y sus cómplices les importa una mi… el desarrollo de Roquetas, lo que quieren es salvar el culo del pacto que hicieron ( y cobraron) por recalificar las Salinas, y que a los pequeños propietarios les den por ahi.))

    COPIO Y PEGO EL TEXTO SELECCIONADO DEL ENLACE SIGUIENTE:
    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/50170-hilo-oficial-sobre-colonial-58.html

    Los actuales accionistas de Colonial no van a pasar ni una a los antiguos gestores de la inmobiliaria. Bajo ese lema, la inmobiliaria ha vuelto a la carga judicial contra Luis Portillo, ex propietario de la compañía, pero esta vez por otros asuntos. Los gestores de Colonial han puesto una demanda contra el promotor andaluz por una operación de compra de un terreno en Roquetas de Mar (Almería).

    ¿El motivo? La inmobiliaria alega en un informe enviado a la CNMV que el suelo no cumple las condiciones pactadas en el contrato, por lo que se niega a pagar el importe pendiente y le exige que le devuelva 74 millones de euros.

    No es la primera vez que Colonial lleva a los tribunales a su ex presidente y también a su anterior consejero delegado, Mariano de Miguel. Hace dos meses, la inmobiliaria demandó a los dos ejecutivos en ejercicio de la acción social de responsabilidad bajo el argumento de daños por la compra de Riofisa, operaciones de capital y manejo de la autocartera.

    Esta nueva demanda es por otro asunto distinto, pero está relacionado con el mandato aprobado por la junta de accionistas de la inmobiliaria del ejercicio de acción de Responsabilidad Social.

    La herencia del ex presidente

    Para entender la última acción judicial es necesario remontarse a 2006. Ese año fue cuando Luis Portillo empezó a levantar su imperio inmobiliario. Efectuó una ampliación de capital dineraria y también aportó varias propiedades a cambio de títulos de Inmocaral. En esta última operación inyectó, entre otros activos, terrenos situados en Roquetas de Mar (Almería).

    Esos solares pasaron a Colonial cuando el empresario andaluz, a través de Inmocaral, compró la inmobiliaria de La Caixa. Así es como llegaron a la cartera de Colonial unos terrenos cuyo desarrollo estaba paralizado a la espera de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad almeriense.

    En este sentido, la herencia que dejó Portillo en Colonial era una opción de compra por un terreno de 351.351 metros cuadrados ubicado en la zona de Las Salinas. No obstante, hay que matizar que la empresa Las Salinas de Roquetas era la que tenía esa opción de adquisición.

    Los dueños de esa sociedad eran Grupo Portival de Luis Portillo, Caniraga y Predios del Sureste, tal y como aparece en la auditoría de Inmocaral de las cuentas anuales correspondientes al año 2006.

    Grupo Portival era el accionista mayoritario de Las Salinas de Roquetas, y, por lo tanto, el que tenía las riendas sobre esa opción de compra. Por eso, la demanda presentada por Colonial va contra Portillo, pero también con los otros propietarios y dueños de las sociedades Caniraga y Predios del Sureste.

    El precio de la compraventa neta de esta opción se sitúo en 11,2 millones de euros, pero a esta cantidad hay que añadir la deuda que soportaba el terreno, que ascendía a 119 millones de euros.

    El problema de este terreno es que su clasificación urbanística estaba suspendida cuando el empresario andaluz lo aportó al capital de Colonial, de manera que el contrato de compraventa recogía unas determinadas cláusulas suspensivas y de ajuste de precio.

    Al final, las perspectivas de construcción de viviendas libres de ese terreno han menguado, tras la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

    Por eso, la inmobiliaria reclama a Portillo y sus socios el exceso del precio satisfecho y que asciende a 74,1 millones de euros, más los intereses legales de dicho importe, dado que «el aprovechamiento final con uso de vivienda residencial libre fijado en el PGOU aprobado ha resultado sustancialmente inferior al previsto y estipulado».

    Pero aquí no acaban las reclamaciones al empresario andaluz, ya que la inmobiliaria se niega a pagar a los dueños del suelo los 41 millones de euros pendientes que quedaban de ese contrato y que ya tenía provisionados.

    En conclusión, Colonial, por un lado, pide a Luis Portillo la mayoría de esos 74 millones de euros y, por otro lado, se niega a desembolsarle los 41 millones de euros.

    Una situación que podría poner más entre las cuerdas la delicada salud financiera del empresario andaluz, que hace dos años perdió todo su imperio cuando estalló la burbuja inmobiliaria en la bolsa.